Si ahora mismo estas sentado frente a tu ordenador y no sabes quién es Taylor Lautner deberías considerarte afortunado. Pero si quieres saber quién es solo tendrás que acudir a tu hermana adolescente, a tu prima adolescente o por qué no a tu hija adolescente. ¿Qué hay en común en cada una de estas 3 opciones? As acertado “adolescente” esa palabra que designa el periodo comprendido entre los 13 y 18 años de edad aproximadamente, aunque también puede hacer referencia a un target publicitario fácil de engañar.
En la actualidad es fácil ver como el mundo de las estrellas o star system cada vez acoge más jóvenes estrellas en su haber a las cuales les reporta la fama. Por lo general tienden a ser chicos y chicas que físicamente son resultones para el público adolescente que no tiene más preocupaciones que ganarse el respeto en el instituto o gustar al chico que les gusta y viceversa. De esta forma este tipo de espectador se identifica con estas jóvenes stars donde se pueden encontrar ejemplos en distintos ámbitos como Justin Biever en el mundo de la música pasando Zack Efron en el mundo de la televisión con High School Musical hasta llegar en la actualidad a Taylor Lautner, el actor que analizamos en esta entrada.
¿Por qué es conocido dicho actor? Muy fácil, por la saga de películas de Crepúsculo. Una saga basada en unas novelas o best sellers de la escritora estadounidense Stephenie meyer. Estas novelas de ciencia ficción nos cuentan a lo largo de sus 5 entregas la historia de Bella una chica adolescente solitaria, asocial e incomprendida que se enamora de su compañero de clase Edwar Cullen, un vampiro. Se tratan de novelas románticas donde existen amores imposibles entre adolescentes a diferencia de que estos adolescentes responden a perfiles de hombres lobos y vampiros. A simple vista la historia parece original, el problema es que todo el relato está cargado de un lenguaje romanticón y “pastelón” que quizá solo un adolescente idealista puede entender como real. Y esta probablemente sea la razón por la cual estas novelas se han convertido en lo que son hoy día, dando lugar a una fiebre vampírica y licántropa en el mundo de la literatura, el cine y la televisión. A raíz de esto ahora, podemos encontrar diferentes relatos que intentan explotar el filón vampírico-licántropo con objetivo de obtener beneficios y algunos de estos ejemplos son las series de televisión The Vampire Diaries (misma formula donde dos hermanos vampiros luchan por el amor de la protagonista) o libros como Entrelazados ( donde un chico con poderes se enamora de una vampira, aderezado por supuesto con hombres lobos, duendes y hadas entre otros).
Tras el éxito de las novelas de Crepúsculo, Hollywood llama a la puerta decidiendo llevar a la gran pantalla la esta saga romántico adolescente. El guión ya lo tienen siendo un éxito casi seguro, ahora solo tienen que buscar actores que atraigan tanto a jóvenes como a adultos. Buscamos entonces a Kristen Stewart para que interprete a la protagonista, a Robert Pattison para que haga el rol del vampiro que intenta luchar por la chica, y por último buscamos a Taylor Lautner para que interprete al hombre lobo, enemigo del vampiro que también está enamorado de la chica.
Este último, por supuesto, tiene un físico espectacular muscularmente hablando, le decimos que se quite la camiseta en todas las escenas que sea posible así todas las crías, y no tan crías espectadoras estarán pegadas a la butaca admirando su belleza, importándole muy poco el resto de la película. Una buena forma, bien sea dicha, de distraer la atención al guión y la historia. El público masculino es testigo de ese efecto que produce el hombre lobo en sus amigas, y por supuesto quieren parecerse a él para atraer a las chicas, aunque siempre hay hueco para el novio celoso que se enfada cuando observa a su chica encandilada con dicho protagonista.
Taylor Lautner ya es famoso, lo conoce todo el mundo o al menos el target para el que se le dio la fama. ¿Qué se hace ahora? Vamos ha hacer una película de adultos con él, y así atraemos, ya no solo a los adolescentes sino que intentamos atraer a los adultos. Así nace “Abduction” o “Sin Salida”
Un film que parece ser una plantilla típica del cine comercial de acción, que en este caso es dirigida por un conocido director del género como John Singelton, al que se le añaden los actores procedentes de star system hollywoodiense con el objetivo de conseguir el máximo beneficio. No es que esta formula no haya funcionado otras veces, véase pues “Ocean’s Eleven” donde el principal atractivo es el reparto encabezado por Bradd Pitt, George Clooney, Matt Damon, Julia Roberts, Katherine Z Jones, o “Los Mercenarios”, donde se reúne a todos los actores de acción de los 80 y 90 como Sylvester Stallone, Bruce Willis, Jean Claude Van Damme o Chuck Norris. La primera, todo hay que decirlo es muy buena ya que cuenta con una buena historia y técnicamente está genial mereciéndose estar entre las primeras de la taquilla como fue el caso. En cambio la segunda es pura acción con un guión que flojea por todos los lados, y que si destacó en taquilla probablemente fue por recordar a esos héroes de los 80 y 90 de nuevo en acción.
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| A la izquierda el cartel de Los Mercenarios y a la derecha el cartel de Ocean's Eleven |
Pero es que a veces da lugar al fracaso ya que su guión se convierte en una sucesión de escenas que superan los limites de la irrealidad.
“Abductión” es la historia de un adolescente de 17 años, interpretado por Lautner, que vive con un padre muy exigente en cuanto a su educación a todos los niveles, sobre todo el deportivo. El chico es muy popular en su instituto, tiene fama y chicas aunque se siente un extraño en su familia. De repente un día tiene que hacer un trabajo para clase y adivinad con quién le toca hacer ese trabajo. Si, eso es, con la chica de la cual está enamorado, esa protagonista que más que por sus dotes interpretativas físicamente se adapta a la belleza física del chico protagonista. Ambos podrían ser fácilmente modelos.
En fín la película avanza mostrando la vida de un adolescente con problemas de adolescente, hasta que de repente haciendo el trabajo para clase descubre una foto de él cuando era niño en una página web de personas desaparecidas. A raíz de aquí el protagonista se pone a investigar cual espía y descubre que esa foto la ha subido la CIA porque lo buscan a él ya que es el hijo de un importante agente repudiado de la CIA que robó un secreto. Esto es originalidad y lo demás son tonterías, no habrá películas con esta temática.

Esto suele descubrirse alrededor de la primera media hora de largometraje, durante el resto de proyección vemos como el protagonista se da cuenta de que sus padres no eran sus padres biológicos sino que eran sus protectores encargados de entrenarlo. Ahora ya sabe porque su supuesto padre era tan exigente. Lo estaba entrenando para ser espía durante toda su vida. Lo lógico y normal para un chaval de 17 años. Lo mejor de todo es que cuando el chico se da cuenta de todo, de repente ya posee todas las habilidades de un espía experto. Conoce los movimientos que hace la CIA, sabe manejar toda su tecnología, hackear ordenadores, saltar de edificios, disparar…
Como último apunte, para colofón a lo largo de toda la aventura su chica le acompaña cual chica que le promete amor eterno. Tienen 17 y parece que se vayan a casar y estar juntos para siempre y solo se conocen desde hace horas.
Como hemos dicho una cosa es hacer ficción y otra muy distinta cruzar la línea que destapa la irrealidad, e intentar arreglarlo con actores que distraen la atención por su fama como Lautner al que acompañan otros como Sigourney Weaver, Alfred Molina o Maria Bello. Todo esto con objetivo de crear puro entretenimiento audiovisual sin ningún peso narrativo